Hoy os voy ha hablar de un libro del escritor Santiago Ávila llamado Tontocracia, este libro he tardado mucho en leérmelo, ya que lo conseguí en verano, junto con otros, pero ahora os explicaré el motivo que seguro que me entendéis perfectamente.
Conocí a Santiago Ávila a través de Instagram y sus videos, y me intereso desde un primer momento dicho libro, ya que se atrevía a explicar como veía la deriva de la sociedad en un mundo lleno de estupidez y con carestía de valores.
Al principio me encantó el libro ya que describía a los tipos de personas entre necios, tontos, estúpidos y mediocres, y cada palabra con una definición lógica y clara, pero ya entrando en materia hablaba más de la estupidez en el mundo empresarial, político y social en general.
Otro punto que para mi cabe destacar, es cuando hablo del núcleo familiar en la sociedad, me parecieron muy buenos sus argumentos, pero hay una parte del libro en la que disiento con el autor que es la de los perros, quien me conozca sabe que nunca he tenido mascota, pero no hace falta no tenerla para saber que un perro es un buen animal de compañía y que como muchos niños tienen su personalidad y sus rabietas, entiendo perfectamente el punto del autor en el que menciona que hoy en día hay personas que tratan a sus perros como hijos, y eso no está del todo bien, ya que un perro pues no deja de ser un perro pero no por serlo los humanos no vamos a no quererlo, ya que casi siempre (por no decir siempre), son mejores que muchas personas.
También quiero recalcar que deja frases inolvidables para quien lo lee, una de las que se me ha quedado grabada, que es casi llegando al final del libro es: "Ayudar a quien no quiere ayudarse acaba desgastando a quien lo intenta", tiene como ya digo momentos que dices, ojala hubiera leído este libro antes..., y otra cosa a mencionar es como define a los lideres (que es cierto que hay muy pocos), jefes de diferentes personalidades, trastornos de la personalidad narcisista y lo que mas me chocó que es el "gefe" con g, jamás lo he vivido en ninguna empresa, pero entendí perfectamente ese toque de hipocresía publicitaria que se da en ciertos lugares en los cuales se habla de la felicidad y el bienestar de los subordinados cuando generalmente esta preocupa como es obvio más bien poco, por no decir nada...
En definitiva, es un libro que recomiendo mucho leer, y que sigáis a Santiago Ávila en Instagram porque es un gran escritor e inspirador.


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