Tras finalizar la jornada de reflexión, tengo la misma idea, no voy a votar. No me siento identificado por ningún partido político hoy en día, pero entonces me dirán, sí “¡Si no votas luego no te quejes!”. El voto entra dentro de la libertad de expresión, se luchó por poder votar, pero también para tener esa libertad de expresión, votar es una forma de expresión, de la misma manera que el no votar, porque así quiero expresar el no sentirme identificado con ningún partido. La queja es otra forma de expresión, que todo el mundo tiene derecho a ejercer siempre que sea con respeto. Luego también están los que dicen, “es que si no votas favoreces a la mayoría”, claro a la mayoría que no quieren que salga quienes me lo dicen. Además, visto lo visto, tras ver qué hay políticos que no respetan los lutos, otros que usan él “ NO A LA GUERRA ” simplemente para ganar votos y poco más. Otros que no hacen nada desde el poder por Miran...
Hoy en día se dicen tantas cosas y tantas afirmaciones que ciertas personas quieren imponer, que al final podemos llegar a ser robots programados si no ponemos ciertos límites. Al final tanto en política, como socialmente y en general en todos los temas donde se tiene un debate, muchas personas intentar imponer su opinión. Pero considero que al final tenemos que ser libres para no entrar en el mundo del fanatismo mediático. Poner ciertos límites para evitar que se corte tu pensamiento real y sobre todo tener el derecho a ser libre a nivel de opinión. En redes sociales los debates muchas veces se alteran, se ensucian, porque se hacen comentarios verdaderamente vergonzosos y de una gravedad considerable. Me da igual, ya no es cosa de ideologías, ambos lados tienen fanáticos que se dedican a vomitar toxicidad. Por eso mismo, pueden decir misa, que yo diré amén si quiero y si lo siento. Hay que saber gestionar también consejos y sobre todo l...