Hoy en día se dicen tantas cosas y tantas afirmaciones que ciertas personas quieren imponer, que al final podemos llegar a ser robots programados si no ponemos ciertos límites.
Al final tanto en política, como socialmente y en general en todos los temas donde se tiene un debate, muchas personas intentar imponer su opinión.
Pero considero que al final tenemos que ser libres para no entrar en el mundo del fanatismo mediático.
Poner ciertos límites para evitar que se corte tu pensamiento real y sobre todo tener el derecho a ser libre a nivel de opinión.
En redes sociales los debates muchas veces se alteran, se ensucian, porque se hacen comentarios verdaderamente vergonzosos y de una gravedad considerable.
Me da igual, ya no es cosa de ideologías, ambos lados tienen fanáticos que se dedican a vomitar toxicidad.
Por eso mismo, pueden decir misa, que yo diré amén si quiero y si lo siento.
Hay que saber gestionar también consejos y sobre todo las diferentes opciones que tengan las personas.
No ser un fanático de que quien crees que tiene la razón absoluta, porque al final no pensarás por ti mismo.
Siempre estarías condicionado y presionado, además por ti mismo, que es la peor presión posible que existe.
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